Altar sagrado - Preguntas frecuentes

Oración
La unidad activa puede finalizar en cualquier momento su activación, como en circunstancias normales, pero en en esta ocasión, si le quedaran acciones disponibles se sumarían a las que obtendrá la siguiente unidad aliada en activarse en ese turno. Las acciones restantes no pueden transferirse de un turno a un turno posterior.

Resurrección
Cada jugador puede destruir a una unidad aliada. Si lo hace, puede elegir a una unidad que haya sido destruida previamente en la misma partida, y situarla en guardia en el mismo espacio que ocupaba la unidad destruida. La unidad destruida no provoca que se compruebe la regla 13, puesto que el número de unidades destruidas sigue siendo el mismo.
La unidad resucitada no puede activarse el turno en el que ha sido resucitada.

Un consejo elemental es no jugar esta carta a menos que el rival salga perdiendo con el cambio, porque las únicas unidades que controla son poderosas o se encuentran ya en guardia.  Las unidades resucitadas no pueden activarse este turno, lo que evita resucitar a un Asesino y aprovecharse inmediatamente de su acción especial. Sin embargo, el rival sí podrá activar su Asesino resucitado en su próximo turno, por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de jugar este evento (hacerlo al inicio del propio turno, para convertir una unidad herida en una unidad resucitada en guardia, comprobar qué hace el rival, y actuar en consecuencia.

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